Desde los arboles mismos de la Conquista la educación costarricense
estuvo ligada inexorablemente a elementos religiosos que dominaban el entorno
político de viejo continente. Pese a los
errores del pasado liderados por el poder religioso y político, en el
Renacimiento, la ilustración, el Positivismo y la Revolución Francesa, se
encuentran sentimientos de acogida,
favorable y positivos en el ambiente costarricense.
La enseñanza elemental en Costa Rica estuvo durante la
colonia en manos de sacerdotes principalmente, entre ellos los franciscanos que
impartían el Evangelio a nuestros aborígenes y, además, les enseñaban a contar,
leer y escribir. De este modo, los sacerdotes catequizaron intensamente: los
indios se reunían a las nueve de la mañana y a las tres de la tarde para
recibir la instrucción religiosa o moral.
El primer maestro costarricense fue el padre Diego Aguilar.
En 1594 dirigió la primera escuela elemental y fungió en ella por más de 40
años.
Las Cortes de Cádiz y la Constitución de Cádiz, 1812,
jugaron un papel importante en la educación costarricense. Costa Rica fue
representada por el Pbro. Y Dr. Florencio del Castillo, defensor del derecho de
los indios y ejerció como presidente en dichas cortes. Aunque esta Constitución
recibió la influencia de la Ilustración,
venida fundamentalmente de la Revolución Francesa y de la Constitución Francesa
de 1791, inspirada en el pensamiento ilustrado y liberal, en uno de sus
artículos sobre la educación no deja por fuera el elemento religioso, así lo
rescata Dengo cuando cita la Constitución de Cádiz de 1812:
En todos los pueblos de la Monarquía se establecerán
escuelas de primeras letras en las que se enseñará a los niños a leer,
escribir, contar y el catecismo de la región católica, que comprenderá también
una breve exposición de las obligaciones civiles.
Mediante la Constitución de Cádiz surge la Casa de Enseñanza de Santo Tomás.
ResponderEliminarCosta Rica en 1823 presento dos estatus políticos, estos establecieron que el gobierno tiene l obligación de velar por que la educación pública sea fomentada de manera correcta, en 1825 se aprueba la Constitución del Estado Costarricense, la Ley Fundamental del Estado, que le confía a éste la obligación de impartir la educación pública en Costa Rica, la cual tiene que ser correcta y accesible para todas las personas de nuestro país.
Desde los inicios de la introducción de la educación pública sea caracterizado por tener un gran desarrollo de tipo social.
Las raíces históricas de la educación de nuestro país le dan una función social, orientándolo como un agente de la libertad y proceso.
En 1824, se le establece a la educación de nuestro país el carácter municipal de las escuelas.
En 1828 se delega la responsabilidad de la educación de Costa Rica a las Municipalidades. A las Municipalidades se les correspondía la obligación de de la supervisión de la enseñanza brindada por las escuelas y también la asignación de los fondos para ella. Además son los encargados de evaluar, titular y nombrar al personal docente. Dengo limita la muy probable escasa preparación de los miembros de los Municipios, hacía que la educación no pudiera avanzar para que la educación sea la mejor para brindarla a la población costarricense.